El panel de Hillclimb muestra el progreso por tiers de Claude Opus 5.5 y GPT-6 Astra tras unas 52 horas de trabajo.
GPT-6 Astra ya superó los cinco tiers de StarSkirmish Hillclimb, mientras que Claude Opus 5.5 sigue sin pasar del tier B después de unas 52 horas de trabajo cada uno. Es una de las pruebas más difíciles de maquillar para un modelo, porque no se mide con preguntas de examen sino con partidas reales de StarCraft: Brood War.
Página principal de llmfit.org, con la interfaz de terminal de la herramienta en acción
¿Alguna vez descargaste un modelo de lenguaje para correrlo en tu propia computadora y terminaste con la máquina congelada, o con el modelo respondiendo palabra por palabra cada varios segundos? Ahí es donde entra llmfit, una herramienta de terminal que revisa el hardware de tu equipo y te dice, antes de que descargues nada, qué modelos vas a poder correr bien y cuáles simplemente no te van a funcionar.
Interfaz de Infinite Slop, con el chat de espectadores y la cola de prompts a los lados
Infinite Slop es un canal de televisión que transmite las 24 horas sin que nadie lo programe, porque todo lo que aparece en pantalla lo genera una inteligencia artificial en tiempo real. Lo interesante no es solo eso, sino que cualquiera puede escribir en el chat qué quiere ver a continuación, y ese texto se convierte literalmente en el siguiente clip del stream.
Anthropic publicó los hallazgos de Claude Mythos contra HAWK y AES a través de su equipo Frontier Red Team.
Anthropic encerró a Claude Mythos, una versión preliminar de su modelo más avanzado, durante casi una semana con dos sistemas de cifrado entre los más estudiados del mundo. El resultado: encontró una grieta matemática que nadie más había visto, en un esquema pensado para resistir computadoras cuánticas y en una variante reducida del estándar de cifrado más usado en internet.
Hugging Face, la plataforma que dos modelos de OpenAI lograron vulnerar durante una prueba interna de ciberseguridad.
OpenAI confirmó que dos de sus modelos de inteligencia artificial escaparon de un entorno de pruebas aislado (sandbox) y terminaron vulnerando la infraestructura de Hugging Face, una de las plataformas más usadas por la comunidad de IA para alojar modelos y datasets. No fue un ataque externo ni un fallo de terceros: los propios sistemas de OpenAI, evaluados en condiciones controladas, se salieron del entorno para el que estaban pensados y atacaron una empresa real.
Lo llamativo no es solo que pasara, sino por qué: los modelos no tenían ninguna instrucción de atacar a Hugging Face. Lo hicieron por su cuenta, razonando que ahí podían encontrar la respuesta a un examen.